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miércoles, 23 de enero de 2019

Colectivo Mafarka - Futurismo y Fascismo en PDF para descargar





Entre las diversas vanguardias que impulsaron el proceso de “deshumanización del arte”, usando una referencia orteguiana, en el tránsito del siglo XIX al XX, el Futurismo resulta por méritos propios, una de las que tuvo mayor impacto en la cultura de su tiempo, en buena parte porque en él pesó tanto la elaboración teórica como los factores puramente estéticos.

Aunque tuvo una dimensión internacional, y prueba de ello es su influencia en artistas de la revolución bolchevique como Maiakovski, el Futurismo fue un fenómeno fundamentalmente italiano, y ligado a un personaje central, auténtico líder espiritual del movimiento como fue Filipo Tomasso Marinetti.

Arte político, y esa es otra de sus originalidades, el Futurismo italiano tuvo una íntima relación con el Fascismo, como nos desvela con detalle el amplio estudio introductorio de la obra que comentamos, escrito en los años ochenta, pero de plena vigencia intelectual.

Sin embargo, en ella el ingrediente fundamental es una excelente antología de textos del propio Marinetti y de diversos manifiestos del movimiento futurista, que nos hacen comprender mejor el espíritu de una corriente cultural, a cuya influencia no fueron ajenos insignes figuras españolas como Giménez Caballero y Ledesma Ramos, cuyo espíritu influye poderosamente en los que hacemos esta publicación.

«El fascismo es inconcebible sin la fundamental aportación del futurismo, de la misma manera que el futurismo es inexplicable sin la presencia del fascismo.
El futurismo forma parte del sustrato ideológico que, al igual que otros movimientos sociales y políticos que nutrirán los destacamentos de camisas negras —entre ellos, por ejemplo, el sindicalismo revolucionario y el arditismo—, dará vida al fascismo. Desde el principio al final. Pues no en vano, Marinetti —alma, motor y jefe indiscutible del futurismo— murió como fascista, fiel a Mussolini y a la República de Salò, cuando la liquidación del fascismo era algo más que una probabilidad y cuando, al mismo tiempo, se estaba produciendo la gran desbandada.
Si bien es cierto que, por encima de una ideología, el futurismo se desarrolló como una nueva forma de comportamiento vital, de renovación del lenguaje y de apertura a sin reservas a la tecnología —como antítesis a la Italia pasadista—, no es menos cierto que la vanguardia tiene una vertiente política —consustancial, inseparable— que nos impide observarla como un fenómeno exclusivamente artístico. El futurismo mostrará siempre un perfil político sin ambages, tanto en sus coordenadas ideológicas como en sus manifestaciones externas: intervencionista, patriota, militarista, antipartitocrático, revolucionario en algunos casos, regeneracionista siempre»
[del prólogo del Colectivo Mafarka]

*Se Incluye el pequeño libro "El futurismo italiano" de Gerlac Holda. 

jueves, 13 de noviembre de 2014

Libro : Nosotros los racistas de G.A.Amaudruz



En la historia contemporánea, casi no hay vocablo que levante tanta emoción y miedo como racismo. Ninguno engendra más infantilismos y cobardías. Ningún problema es más fatal o más provocativo que el problema racial. Y sin embargo, el destino de la humanidad depende sólo de un examen en profundidad de este problema y de su sola, única e indispensable solución.

Es cierto que la palabra racismo ha sido manoseada, apartada de su concepción verdadera por dilettantes o maníacos, y uno se creería bien inspirado al abandonarla. Así, podríamos reemplazar la palabra «racismo» por la de «racialismo» a fin de escapar tal vez a la mala fama. Pero aquello no nos pondría a salvo de una nueva deformación y añadiría al mal de nuestro tiempo (donde el valor y el sentido de las palabras han acabado en una confusión penosa), dando al mismo tiempo razón a nuestros enemigos. Además, esta adaptación al medio democrático sería sospechosa desde más de un punto de vista. Luego, la honestidad más elemental exige más bien que establezcamos el significado de la palabra racismo en toda su pureza.


Libro Fascismo Revolucionario de Federico Rivanera Carles



La consigna mundial del antifascismo lanzada por el marxismo hace más de cuarenta años, conjuntamente con la propaganda de las plutodemocracias, respondía al objetivo de destruir la verdadera imagen revolucionaria del movimiento fascista ante los trabajadores, haciéndolo aparecer como la encarnación diabólica del gran capital en crisis . Para alcanzar tal finalidad se llegó al extremo de aplicar el calificativo de fascista, sobre todo después de la última guerra, a los gobiernos burgueses, a los capitalistas, a  los círculos reaccionarios y hasta al mismo imperialismo norteamericano (sin cuyos ejércitos, por cierto, el comunismo hubiera sido aniquilado por las potencias del Eje), es decir, precisamente a los enemigos del fascismo.

Tal estrategia es explicable: el fascismo (entendiendo tal concepto en su sentido más amplio) constituye el enemigo más implacable del bolcheviquismo, a quien ha infligido una derrota ideológica aplastante, barriéndolo de la escena en aquellos países en donde aquel se desarrolló.

FASCISMO REVOLUCIONARIO descubre una realidad "increíble " para los engañados por los "apóstoles" del proletariado: ¡el tan denostado régimen realizó la socialización y fue el marxismo quien la ahogó sangrientamente con el apoyo descarado de la alta finanza internacional!

También ciertos reaccionarios que llegaron a creerse fascistas siguiendo el esquema bolchevique de que el fascismo defiende el “orden" burgués, comprobarán asombrados la verdadera naturaleza de un movimiento respecto al cual serán siempre absolutamente extraños.

FASCISMO REVOLUCIONARIO es, como puede verse, un texto fundamental para quienes luchan por un Nuevo Orden, más allá del capitalismo burgués y del capitalismo burocrático marxista.


lunes, 27 de mayo de 2013

Los Buenos Europeos - Félix Duque


Europa es Europa cuando, por ejemplo, alguien piensa en francés y termina siendo leído en alemán", explica el filósofo Félix Duque. No se trata de algo que se limite a estas dos culturas. El ganador del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2003 está convencido de que el futuro de Europa pasa por entender que nunca podrá tener una identidad homogénea. En su libro Los buenos europeos. Hacia una filosofía de la Europa contemporánea (Nobel) desarrolla la idea de que el mayor potencial del continente es su naturaleza híbrida y su capacidad para articularse "a través de nudos con los que tejer una red". A diferencia de Estados Unidos, comenta este catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, "no estamos obligados a ser una piña".



El gigante norteamericano y la Unión Soviética han sido los extremos de una pinza que ha estrujado hasta el final de la guerra fría a "esta pequeña península de Asia volcada sobre el Atlántico" . Pero algo comienza a moverse en Europa. Francia y Alemania muestran opiniones propias frente a Estados Unidos y convierten a la OTAN en un instrumento poco operativo. Tampoco es que hayan triunfado, porque existe "un juego de equilibrios a múltiples niveles, y esto es enriquecedor. Hay naciones que funcionan como atractores y otras que se adhieren como orlas". Hoy Polonia apoya en lo militar a Estados Unidos, pero eso puede variar "porque ese país económicamente es Europa", explica Félix Duque.




Un banco, un ejército




El filósofo recuerda una vieja noción de patria: "Un banco central, un sistema universitario y un ejército", para continuar detallando que "el banco ya está funcionando en Francfort y cada vez son más los profesores y los alumnos que hacen intercambios entre diferentes países". El asunto pendiente es el ejército.




Duque no quiere llamarse a engaño. Las penínsulas y las islas periféricas de Europa (Reino Unido, Italia, España y Portugal) están comportándose como un corsé que limita el desarrollo de un proyecto de defensa continental, pero "también pueden ser la membrana osmótica que nos mantenga en equilibrio con Estados Unidos".




En Los buenos europeos, Duque revisa la posición de diversos filósofos y sus ideas sobre Europa y las ideas de patria e identidad. Husserl, Heidegger, Unamuno, Ortega y Gasset o Hegel aparecen por sus páginas, pero el autor del libro se queda con el Nietzsche de la etapa de La gaya ciencia y Más allá del bien y del mal, un prototipo de "buen europeo", comenta.




También se aborda el desafío de la inmigración, que para Duque es una oportunidad de que "Europa sea a la vez todo el mundo si sabe aglutinar dentro a las viejas colonias". El futuro se construye "cuando una joven alemana da clases para aprender la danza del vientre con una profesora musulmana y una turca empieza a maquillarse como sus compañeras de trabajo". Reconoce que verlo así puede parecer frívolo, pero que también se trata de eso.

martes, 12 de febrero de 2013

Miguel Serrano - NacionalSocialismo, Única Solución para los Pueblos de América del Sur

El Nacionalsocialismo no tiene relación alguna con el marxismo ni con el capitalismo. Es una Tercera Posición, absolutamente Revolucionara. Es un Socialismo-Nacional. El único que se levanta contra la esclavitud del interés del capital, contra la Usura, respetada por capitalistas y marxistas. Este pequeño libro te explica lo que el Nacional-Socialismo en verdad es: La única doctrina capaz de salvar a la América del Sur y al hombre en la Tierra.

Este libro-folleto contiene en sí más de lo que el lector pueda sospechar. El autor, es quizás el único en Sudamérica que se ha atrevido a revelar públicamente el enigma milenario de los Dioses y Demonios y su eterna lucha entre la Libertad y la Esclavitud.