Otto Skorzeny ha sido uno de los soldados alemanes más destacados y discutidos de toda la segunda guerra mundial.
Desde su temprano alistamiento al NSDAP y las SS en 1932,
antes de la subida al poder del nacionalsocialismo, hasta sus
controvertidas misiones comando en los últimos años de la guerra, su
vida está repleta de hechos pintorescos y sucesos apasionantes en el
marco de algunas de las más sorprendentes operaciones militares, por
lo que sus extensas memorias son también una de las más entretenidas
de toda la contienda. Así es que también suele ser lectura casi
obligada en academias militares de diversos países, a pesar de su
admiración por el nazismo y por Hitler, lo que seguramente ha
oscurecido lo que sería una fama mundial más destacada si se tienen en
cuenta sus acciones de guerra.
Su paso a la fama mundial se vió ligado a la increible
hazaña llevada a cabo en el rescate de Benito Mussolini desde las
alturas del Gran Sasso, misión especial encomendada por Hitler con
grandes dificultares y riesgos pero sorteada con ingenio y
profesionalismo, sin siquiera abrir fuego aprovechando la sorpresa y
el arrojo.
La infiltración en líneas enemigas de sus hombres vestidos
con uniforme americano para crear desconcierto, sabotear y plantar
pistas falsas está también entre las acciones más discutidas aunque
tuvo que ser absuelto por el tribunal que se le instituyó para
condenarlo por estos actos como por cualquier otra ocasión que se
presentara. Finalmente, terminó siendo defendido hasta por sus
antiguos enemigos que reconocieron en él al soldado con todas las
letras, resuelto, disciplinado y caballeroso.
Sus memorias no se agotan en estos famosos sucesos sino que
expanden a toda su vida, desde su papel en el Anschluss de su patría
austríaca con Alemania, donde actuó como vigilante del depuesto
presidente Miklas, pasando por su participación dentro de las Waffen
SS en las campañas de Francia, Yugoslavia y Rusia. Son relatados en
detalle también los intentos de de capturar vivo o muerto al jefe de
los partisanos yugoslavos, Josip Broz Tito, conocida como Operación
Rösselsprung y la orden de Hitler de tomar el Burgberg, la colina
donde residía el almirante Miklós Horthy, regente de Hungría, cuando
este intentó rendir el país al Ejército Rojo, logrando también un
sensacional éxito al tomar la colina por sorpresa y evitar la
rendición. O acciones desconocidas como el último intento de resistir
el ataque ruso en 1945 con una fuerza de apenas 5.000 hombres,
logrando reclutar otros 15.000 dispersos, aunque muchos de ellos con muy
poca experiencia de combate.
Su mayor fama la alcanza en 1943 cuando el coronel Skorzeny
recibe el mando de una unidad especial de las SS encargada de
desarrollar acciones tras las líneas enemigas y en ese año lleva a
cabo la misión de rescate del Duce en Italia. Tras el éxito sigue
encargándose de las operaciones comando alemanas y desarrollando
acciones innovadoras que servirán de aprendizaje para los interesados en
temas militares tanto como entretendrá a los lectores.
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Saludos desde Colombia, estupendo material, cordialmente agradecido 8833
ResponderEliminarGracias
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